Cuidados Felinos

No solo tendrá que darle de comer y beber a su nuevo compañero, también requiere de atención, tiempo y educación. Ello supone una gran responsabilidad y cierta información. Aquí encontrareis una sección para apoyar y dar consejos sobre la educación y los cuidados que necesita tu gato.

INDICE

1. Alimentación

2. Vacunas

3. Desparasitación

4. Desgaste de las garras

5. Esterelización

6. Consejos para darle un medicamento

7. Gato casero vs. gato de campo vs. gato callejero

​1.ALIMENTACIÓN

 

Si deseamos que nuestro gato crezca sano y fuerte debemos garantizarle una buena alimentación; equilibrada y acorde a sus necesidades. El gato es un carnívoro, en su alimentación son indispensables los nutrientes de origen animal, su metabolismo necesita una gran cantidad de proteínas y grasas procedentes tanto de carne como de pescado. 

 

Tenemos varias opciones para alimentar a nuestro pequeño felino. La opción más segura y la que nos asegurará un correcto aporte de todos los nutrientes necesarios es sin duda la alimentación comercial, los productos especialmente formulados para cubrir todas las necesidades gatunas. Sin embargo, tampoco es perjudicial complementar esta dieta con alimentos caseros y ocasionalmente con otros alimentos como sardinas en conserva o embutido cocido. 

 

Tampoco hay que olvidar que muchos gatos ya complementan su dieta de manera natural con pequeñas presas cazadas durante la noche, esto no significa que el alimento que le proporcionamos sea insuficiente, simplemente se debe a un comportamiento natural e instintivo.

 

Alimentar a nuestro felino con las sobras de nuestro propio alimento es la peor opción, no sólo no satisfarán sus necesidades, si no que le aportarán un extra de calorías que podrían pasarle factura en el futuro.

 

Tan buena opción es marcar un horario de comida y ceñirse a él con convicción, como proporcionar al animal comida disponible en todo momento para que el mismo se autorregule. En este caso, deberemos ir controlando que el gato no empieza a ganar peso, a pesar de que la mayoría de los gatos comen estrictamente lo necesario, hay gatos glotones, dispuestos a comer todo lo que tengan a su alcance.

2.VACUNAS

 

Los gatos al igual que nosotros necesitan una serie de vacunas para que en el transcurso de su vida puedan prevenir enfermedades que de otra forma podrían ser muy dañinas y dolorosas para ellos. Si bien en los primeros tres meses el gato es inmune gracias a la leche que su madre le administra, después de  ese tiempo se vuelve receptivo a padecer enfermedades que fácilmente podemos prevenir con la respectiva vacunación.

 

Además de prevenir enfermedades que puedan afectar a nuestras mascotas, debemos también pensar en nuestro propio bienestar. Muchos de los parásitos o virus que afectan a los gatos pueden ser dañinos para sus dueños, por lo que la vacunación en gatos es una prevención para mascota y amo.

 

  • Durante los primeros tres meses de vida el gatito debe recibir las vacunas de la trivalente y también la de la mortal leucemia felina. Así mismo se aplicará la prevención contra la panleucopenia, la rinotraqueitis, la calivirus y la pentavalente.

  • A los 4 meses se tendrá que reforzar la trivalente y la leucemia.

  • A las 14 semanas se debe aplicar la antirrábica y a las 16 la de la peritonitis, enfermedad infecciosa.

  • Pasado el medio año se deben reforzar las vacunas de la panleucopenia, la rinotraqueitis, la calivirus y la peritonitis.

  • Al año de vida se debe reforzar de forma anual la rabia, la calivirus, la leucemia, la rinotraqueitis y la canleucopenia.

3.DESPARASITACIÓN

 

La desparasitación sirve para eliminar del sistema digestivo o del pelaje de nuestro animal distintos tipos de parásitos o para evitar el ingreso de los mismos en su cuerpo. 

 

Los internos, como su mismo nombre indica, habitan en el interior del gato, generalmente se alojan en los intestinos, se los diferencia como lombrices planas y lombrices redondas. Los gusanos redondos son los nematodos, al reproducirse en el intestino causan serias obstrucciones y heridas, los gusanos planos son los cestodos, también llamados tenias, con forma de cinta. Algunos síntomas que se reconocen fácilmente son la fatiga, el decaimiento del animal, la tos, abdomen hinchado y falta de apetito, las diarreas y vómitos, que mayoritariamente son originados por estas lombrices, también hay que estar atentos a las heces que pueden mostrar si existe infección por parásitos internos. En el caso de los animales todavía en desarrollo como los cachorros, puede provocar retraso en el crecimiento.

 

Los externos pueden ser vistos por el ojo humano. Son ampliamente conocidos por todos y muy molestos. Hablamos de las famosas pulgas y garrapatas.

 

Cuando aún es pequeño conviene desparasitarlo internamente, porque es vulnerable a los ataques de estos parásitos, meses después podemos proceder a la desparasitación general siguiendo el calendario veterinario. Antes de una edad mínima en el gatito sería peligroso desparasitar porque los productos para gatos adultos en pastillas son tóxicos para ellos o la dosis demasiado alta, salvo la pasta antihelmíntica en dosis precisas.

 

Todos los gatos adultos, pero especialmente aquellos que pasan tiempo afuera, deberían ser desparasitados al menos una vez por año. Cuando tu gato está expuesto a los parásitos con frecuencia, es ideal hacerlo cada tres meses. Puedes encontrar medicinas para desparasitar en tiendas para mascotas, en el consultorio del veterinario y a veces inclusive en distribuidores masivos.

4.DESGASTE DE LAS GARRAS

 

La acción de arañar objetos es parte del comportamiento normal de los gatos, pero este comportamiento suele adaptarse mal a la vida sedentaria en un departamento. Los daños causados ​​por las garras del gato en sillones, sofás y otros son uno de los principales reproches que los dueños de gatos hacen a su pequeño compañero. Estos daños pueden ser controlados fácilmente con un rascador vertical o, mejor aún, un árbol de hecho simplemente con un tronco de madera cubierto de sisal (mecate) en el que las plataformas o los escondites se han montado en varios niveles, el árbol de le proporcionará un territorio propio. En él, se podrá demostrar su habilidad para escalar, encontrar un puesto de observación y descanso y afilar sus garras tanto como él quiera.

5.ESTERILIZACIÓN

 

El tema de castrar o no al gato suele generar controversia. Es una decisión difícil que los dueños debemos tomar cuando elegimos compartir nuestra vida con este animal. Suele creerse que si lo castramos iremos en contra de su naturaleza (y en parte es así) y le privaremos que goce de su vida sexual. Pero lo cierto es que los animales no viven la sexualidad como las personas, para ellos el sexo es únicamente un proceso físico para reproducirse. Así que, de lo único que lo privaremos es de reproducirse.

 

Los gatos tienen una maduración sexual muy rápida. Las gatas tienen su primer celo entre los cinco y los doce meses de edad (dependiendo de la raza, el peso, la salud o la presencia de otros gatos en su territorio) y los gatos algo más tarde (dependiendo más del peso que de la edad). El período de actividad sexual también depende de varios factores como la alimentación, la salud o la estimulación por parte de señales de otros congéneres. Pero lo más determinante es la duración de las horas de luz y la temperatura. 

 

Durante los días que dura el celo, la gata come menos, se mueve de un lado para otro, maúlla y frota su cabeza en objetos o personas conocidas. El día culminante del período (generalmente el tercero) la gata está más nerviosa, se contorsiona en el suelo cerca de la persona de confianza, aumenta el volumen y la frecuencia de sus maullidos (para atraer a los machos) y se lame las patas y los órganos geniales. Cuando se la acaricia, arquea su parte trasera, baja la parte delantera y patea con las patas posteriores.

Si a la gata en celo se le impide aparearse durante un tiempo prolongado puede sufrir trastornos hormonales y puede llegar a desarrollar un celo permanente (cada veinte días), un falso embarazo o incluso una piometra.

Al contrario que la gata, el macho puede tener el celo en cualquier momento, no lo tiene en períodos determinados. El gato demuestra que está en celo dejando salpicaduras de orín de un olor insoportable por toda la casa, maullando fuertemente, lamiéndose los genitales y moviéndose inquieto. El gato que no disponga de una gata en celo intentará forzar a gatas jóvenes o preñadas, incluso a gatitos macho.

 

  • La única manera de frenar estas conductas es someter al animal a una castración. La castración es la extirpación quirúrgica de las glándulas genitales; los testículos en el macho (castración) y los ovarios (ovariectomía) u ovarios y útero (ovariohisterectomía) en la hembra. Cuando las hormonas sexuales ya no son producidas, las apetencias sexuales del animal quedan suprimidas y por lo tanto, también el celo y el comportamiento que éste suponía.

  • Al contrario que la castración, la esterilización deja intactos los órganos sexuales, manteniendo el instinto sexual en los animales pero volviéndolos estériles. En esta operación no se extirpan las glándulas genitales productoras de hormonas (testículos y ovarios), solamente se cortan las vías espermáticas del gato (vasectomía) o bien los oviductos de la gata (ligadura de trompas). De esta manera las molestias del comportamiento sexual de los animales no quedan suprimidas, los gatos siguen maullando, estando nerviosos, escapándose de casa, vagabundeando y dejando restos de orín de un olor desagradable.

 

A pesar de que la castración es una operación sencilla, como toda intervención quirúrgica, tiene un cierto riesgo, principalmente debido al uso de los anestésicos. El día de la intervención, el animal debe llegar a quirófano sin haber comido nada durante las doce horas previas y sin haber bebido nada las seis antes. La operación en sí sólo dura unos pocos minutos en el caso de los machos y una media hora en el caso de las hembras.A todos los machos (salvo complicaciones) y a algunas hembras se les permite marchar a casa el mismo día de la intervención. A la mayoría de las hembras se las retiene en la clínica por un período de veinticuatro horas para asegurarse la tranquilidad de la gata y las condiciones óptimas de restablecimiento. En cualquier caso, después de la operación, tanto hembras como machos deben quedarse encerrados en casa durante, al menos, cuarenta y ocho horas.La esterilización es una intervención más complicada y de mayor coste que la castración. 

6.CONSEJOS PARA DARLE UN MEDICAMENTO

 

Antes de cualquier patología que presente su gato, lo primero es acudir a su veterinario. Él es la persona facultada para indicar qué medicamentos debe consumir,  así como las dosis y frecuencias con las que se aplicará el mismo. Recuerde que un diagnóstico y plan errados pueden provocar consecuencias nefastas.

 

Históricamente, la manera más sencilla de que un animal ingiera su medicina es a través de los alimentos. Si optas por este recurso, debes asegurarte que el fármaco pueda mezclarse con comida. Existen golosinas diseñadas específicamente para este propósito. Estos alimentos están creados con un sabor agradable para el gato, y compuestos pegajosos que impiden que el minino extraiga el medicamento. Si piensas disimular las pastillas dentro alimentos caseros, usa uno, sin alterar, para saber si el gato desea ingerirlas, de ser así, suministre el medicamento en la segunda porción. También puedes triturar la pastilla dentro de la comida.

 

Es necesario que actúes con rapidez pues si el minino logra escapar, una vez que esté asustado será poco probable que puedas capturarlo otra vez. Puede que te haga falta envolver al animal con una toalla para evitar que te lastime con sus uñas. 

 

Para suministrarle el medicamento a tu gato sin hacer uso de la comida, sostenlo fuerte, pero sin hacerle daño. Generalmente, cuando estos felinos entran en pánico suelen echarse hacia atrás, momento que debes aprovechar. Si ocurre, colócate de rodillas en el piso, con el gato entre tus rodillas, mirando hacia a ti. Para abrir la boca del gato, ubica el dedo pulgar y el dedo índice a cada lado de la cara, desde arriba y detrás de los bigotes. Presiona levemente el espacio entre los dientes y cuando abra la boca, mueve hacia abajo la mandíbula inferior y deposita la pastilla en la parte posterior de la lengua.

 

Tras este paso, cierra su boca y frota la garganta hasta asegurarte que se haya tragado la pastilla. En este sentido, ayuda que la píldora esté untada de mantequilla porque asegura su paso hacia el estómago.

 

Por otra parte, debes evitar que las pastillas se rompan antes de ser ingeridas, pues pueden tener un sabor desagradable, y por tanto, ser rechazadas por el animal. Si el gato lame su nariz luego de tomar las píldoras, es una señal de que ha tragado de forma adecuada.

 

Cuando vayas a dar medicamentos líquidos a tu gato, asegúrate de haber identificado correctamente los orificios que presenta detrás de sus dientes. A través de ellos podrás introducir el gotero o la jeringa para suministrar el fármaco.

 

Evita echar chorros de medicamento en la garganta del gato o en su lengua,  porque los líquidos pueden desviarse por la tráquea y ahogarlos. Asimismo, cuando le des la medicina, frota la garganta o sopla la nariz para que el gato trague. También es viable ofrecerle como premio un alimento.

 

De igual forma, puedes administrar los medicamentos en forma de gel. Coloca la dosis en tu dedo e introdúcelo en la boca del minino, por su sabor él lo chupará de inmediato. De rechazarlo, puedes limpiar tu dedo en sus patas o en las afueras de la boca, que posteriormente él lo lamerá.

7.GATO CASERO vs. GATO DE CAMPO vs. GATO CALLEJERO

 

Frente a lo que afirman muchas creencias populares que están muy arraigadas porque vienen de muchos años atrás, los gatos que pueden salir a la calle no son más felices que los que viven en casa. Los motivos por los que un gato puede estar triste distan mucho de ser poder o no poder salir de casa. Un gato estará triste porque pasa demasiado tiempo solo, porque su cama no está en un lugar tranquilo, porque su bandeja no está lo suficientemente limpia, porque no come lo suficiente, porque no recibe las atenciones que desearía… 

 

Realmente pensar que el gato es infeliz por no poder estar en la calle es pensar desde el punto de vista del ser humano. Los gatos funcionan completamente diferente. Y aunque puedas que los gatos son curiosos y que en el exterior podrás “descubrir” muchas cosas, los gatos con los descubrimientos que hacen por casa están más que satisfechos, y fuera no les espera otra cosa que peligros.

 

Porque un dato es claro y revelador. La esperanza de vida de un gato que está en la calle es de 4 años de media, mientras que la de los gatos domésticos ronda casi los 20 años. Ese dato nos tiene que hacer plantearnos muchas cosas.

 

Los peligros que acechan a los gatos en el exterior podemos imaginarlos, pero siempre es bueno recordarlos. Seguro que alguna vez hemos conocido a alguien que ha sufrido como su gato era atropellado, o hemos oído hablar de gatos envenenados por esa gente despreciable que por desgracia existe en el mundo (aunque muchos otros se envenenarán por comer algo que no debían de una manera totalmente fortuita. También es posible que nuestros gatos se crucen con otros que por defender su territorio dejen malherido a nuestra mascota, u otros que se desorienten y no sean capaces de volver a casa. Es posible que cojan enfermedades que minen su salud y, en los casos más graves puedan acabar con sus vidas. Y por desgracia un largo etcétera que acecha a nuestras mascotas fuera de nuestros hogares.

 

Los gatos que nacen y crecen en el campo, con grandes espacios para jugar e investigar, tendrán algunas características distintas a los gatos caseros. Defenderán su propio territorio, manteniendo alejados a gatos extraños. Es posible que si vivimos en el campo aparezcan gatos abandonados buscando compañía y comida, y que interaccionen con nuestros felinos. También puede ocurrir que una gata críe cerca y acabe trayendo a sus retoños a nuestro espacio cuando crecen un poco, sabiendo que hay comida para ellos. Lo que suele ocurrir entonces es que nuestro gato rechazará a los extraños pero, generalmente, acabará aceptando a los cachorros, aunque les marque límites.Con los gatos adultos es distinto y pueden haber verdaderos problemas, sobre todo si no están esterilizados. Pero todo depende mucho del carácter del gato y de si está acostumbrado o no a convivir con otros congéneres. No es lo mismo un gato que ha convivido desde pequeño con otros, que uno que ha estado solo en un piso y de repente se le lleva a vivir a un chalet. Seguramente este último será mucho más territorial, porque además difícilmente se alejara de su casa, por mucho que ahora tenga un espacio abierto por donde investigar. Pero depende mucho del carácter del animal, de la edad, etc.